Finlandia, el ejemplo de la libertad de prensa

Nelson Martínez Espinoza


Comparando los datos del informe anual de la libertad de prensa 2017, publicado por Reporteros Sin Fronteras (RSF), Bolivia se encuentra muy lejos del país que ocupa el último lugar, Corea del Norte (puesto 180), pero al mismo tiempo está lejos del primero, Noruega que desplazó a Finlandia, el país que reinó seis años consecutivos en el primer lugar.

Como país, descendimos diez puntos con relación al 2016 y ocupamos, actualmente, el puesto 107, situación que es preocupante. Pero ¿cuáles son las peores condiciones para el ejercicio del periodismo?

Por supuesto, donde hay un régimen catalogado como dictatorial, en el que se mantiene a la población en la ignorancia y el terror, y donde escuchar una emisora de otro país para saber qué está pasando en el propio es motivo para ser confinado en un campo de concentración.

También, países donde se reprime la labor de los periodistas de forma implacable, como el caso de Turquía o donde las fuerzas militares del Estado los asesinan, al igual que grupos armados como los yihadistas que asesinan a trabajadores de medios de comunicación en medio de una guerra, como es el caso de Siria, considerada tumba de periodistas. Yemen que ocupa el puesto 166, sigue siendo la región del mundo más difícil y peligroso para ejercer el oficio periodístico.

Europa del Este, Asia Central y Oriente Medio son las zonas geográficas de peligro para los profesionales de la información, son lugares donde prima la represión y el control a los medios de comunicación.

China, Vietnam, Pakistán, Filipinas y Bangladesh se caracterizan por el bloqueo a periodistas y donde más profesionales de la información son encarcelados. Como síntesis, las dictaduras en el mundo actual son los mayores depredadores de la libertad de prensa. Es en África donde se desconecta el Internet durante las elecciones y cuando surgen movimientos sociales.

Estas son las peores condiciones para ejercer el periodismo, donde hay guerra, terrorismo y violencia extrema practicada desde el Estado o por grupos rebeldes. En el informe global de RSF, Europa sigue siendo el continente donde los medios de comunicación son los más libres.

Finlandia, país ejemplo
Acostumbrado a ocupar el primer puesto a nivel mundial, Finlandia con una población de 5,5 millones de habitantes, es el paraíso de la libertad de expresión en el que existen 200 periódicos de circulación nacional, 4.000 revistas y lo mejor de todo es que buena parte de ese material informativo es de distribución gratuita.

En el país nórdico existe libertad de expresión por la independencia y la pluralidad de los medios de comunicación, en ese país se constata la transparencia en el flujo de la información, existe un marco jurídico que permite el acceso libre a la información de la actividad gubernamental, de empresas privadas e incluso de ciudadanos con pocas limitaciones.
Finlandia, el país con la mayor seguridad y libertad para el ejercicio del periodismo, deposita en los editores y la Unión Nacional de Periodistas, la labor de defender la libertad de expresión, garantizando las buenas prácticas, atendiendo las reclamaciones mediante la autorregulación.

La Ley de Transparencia de Actividades Gubernamentales de ese país permite que cualquier documento oficial esté de manera predeterminada a disposición del público con excepción, por supuesto, de temas definidos como secretos de Estado.

Un periodista puede acceder incluso a las declaraciones de impuestos de cualquier ciudadano y de los políticos con relativa accesibilidad, así como a datos empresariales. Además, los medios de comunicación son generalmente definidos como “objetivos, críticos y diversos”. Los finlandeses en un 93% leen regularmente periódicos impresos o digitales.

Una de las mayores preocupaciones de los periodistas finlandeses, son las campañas de odio en las redes y los medios presumen de haber perdido la preocupación de la autocensura en temas políticos desde el fin de la Guerra Fría, en ese maravilloso país se protege a la prensa de la censura, de la vigilancia excesiva y se garantiza la seguridad del periodista.

Definitivamente, ser periodistas en Europa es otra cosa; Suecia por ejemplo, celebra este año el 251 aniversario de la primera Ley de Libertad de información promulgada en el mundo y son conscientes que el respeto a los derechos humanos es el único camino hacia el progreso y la felicidad de toda la sociedad.

El gobierno boliviano de hoy y los que vengan en el futuro gastarían menos recursos públicos en publicidad y propaganda si lograran implementar una ley de acceso libre a la información y permitieran que la prensa se encargue de hacer frente a la corrupción denunciándola. Es hora de dar ese paso importante para tener una ley que permita proteger los recursos de los bolivianos de la depredadora corrupción.

Escriba un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *