Experto boliviano explica causas del último tiroteo en Las Vegas

Un ciudadano boliviano o de otra nacionalidad puede adquirir un arma de fuego en no más de 36 minutos en Estados Unidos, afirmó el experto en seguridad y armamento, Samuel Montaño, en el programa Ágora de APLP Radio.

Ágora invitó al experto para conocer sus opiniones acerca del reciente tiroteo en Las Vegas, Nevada, Estados Unidos, perpetrado la noche del domingo 1 de octubre, según las fuerzas policiales, por Stephen Paddock, un contable jubilado quien, dotado de 19 armas de precisión, disparó desde el piso 32 del hotel Mandalay Bay sobre el público que asistía a un concierto al aire libre.

El ataque dejó como saldo 59 muertos y 527 heridos. De acuerdo con los reportes policiales, Paddock, tras los sangrientos hechos, se suicidó. A la fecha, este tiroteo es el que más víctimas y heridos ha dejado en EEUU, donde periódicamente se dan estos sucesos, que reactivan el debate sobre la posesión y el porte de armas de fuego.

Montaño aseguró que, en una ocasión, adquirió un fusil AR-15 en un establecimiento en Orlando, EEUU, y que no le exigieron ningún requisito o certificación. “No preguntaron quién era yo, si estaba sano psicológicamente o si podía mostrar los resultados de un examen psicológico; no nos pidieron que volvamos en 15 días, como a veces se ve en las películas o en la TV”, explicó el especialista en Ágora, de APLP Radio.

“Usted puede ser boliviano, chino o finalmente extraterrestre, eso no interesa; y si usted quiere se puede comprar todas las armas de la tienda, no hay problema en EEUU; si usted va a una armería y compra es porque se asume que usted puede llevar esas armas a su país y que tiene sus mecanismos de transporte, etc. A partir de la frontera, el problema ya no es de EEUU sino del comprador y del país que recibirá esas armas”, explicó Montaño.

De fácil acceso

Según el especialista, el casi irrestricto acceso a un arma, en EEUU, es en los hechos difícil de controlar, porque el comercio de armamento es uno de los más lucrativos del mundo y porque rige la Segunda Enmienda a la Constitución, que considera la posesión y porte de armas como un derecho individual.

“El Estado debe proteger a la gente. Tiene que preocuparse de la salud mental de los ciudadanos, porque personas que parecen sanas y que tienen un complejo de inferioridad al tener un arma se sienten poderosas y pierden el control. Los que disparan se han sentido acosados por la gente a la que atacan y agreden, pero cuando son conscientes de lo que han hecho se suicidan”, afirmó.

Aseguró que estos episodios también están relacionados con la particular psicología de algunos ciudadanos estadounidenses, a quienes les predican que son “los gendarmes del mundo y que el resto son sus enemigos y que pueden hacerles daño”. “Ellos pueden usar Napalm, Fósforo Blanco o gas Sarín, como en Vietnam, torturar a la gente o deshacer el mundo porque lo hacen en nombre de la libertad, pero si lo haces tú entonces eres terrorista”, agregó.

 

La Segunda Enmienda

La Segunda Enmienda a la Constitución de EEUU expresa que “Siendo necesaria una milicia bien ordenada para la seguridad de un Estado libre, el derecho del pueblo a poseer y portar armas no será infringido”.

Periódicamente, y por lo general después de ataques como el de Las Vegas, resurge el debate entre quienes propugnan el control o restricción del derecho a poseer y portar armas y los que defienden tal derecho constitucional, bajo el liderazgo de la poderosa Asociación Nacional del Rifle.  Los primeros argumentan que las ciudades serían más seguras sin armamento en poder de civiles, mientras que los segundos aseguran que los ciudadanos armados contribuyen a reducir los índices de criminalidad.

Históricamente, se sustentó la necesidad de la Segunda Enmienda  en que un ciudadano armado ejecuta mejor la legítima defensa y que evita que la autoridad se torne tiránica. Nunca se ha logrado abolir la Segunda Enmienda y las sucesivas interpretaciones constitucionales la han actualizado, hasta la fecha.

Escriba un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *