Asesinan al noveno periodista en México en 2017

Luciano Rivera murió con un disparo en la cabeza, en Playas de Rosarito. Era reportero y conductor del noticiero CNR Noticias Canal 54.

abc.es| Ciudad De México|1|08|17
El periodista mexicano Luciano Rivera fue asesinado en la madrugada del lunes en Playas de Rosarito, un turístico municipio ubicado a pocos kilómetros de Tijuana, ciudad fronteriza con Estados Unidos. El reportero se encontraba en el bar La Antigua cuando un grupo de personas le agredieron y le dispararon en la cabeza, informó la Fiscalía de Baja California, el norteño estado donde ocurrió el homicidio.

Según declaraciones de testigos recogidas por la prensa local, los agresores interrumpieron una tranquila conversación que Rivera mantenía con dos amigas para dispararle en la cara y darse inmediatamente a la fuga en un taxi. Por el momento, las autoridades han detenido a un sospechoso. Se trata de Alfredo «N», quien iba a bordo de un taxi en Tijuana y que portaba el arma homicida.

Rivera era reportero y conductor del noticiero CNR Noticias Canal 54, una emisora de televisión local, además de ser director de la revista Dictamen. «Descanse en paz nuestro compañero Luciano Rivera, a nombre de quienes laboramos en CNR TV, gracias a todos los que no han enviados mensajes, y a quienes han hablado por teléfono al canal», señalaron en un comunicado desde la cadena local.

Con el homicidio de Rivera ya son nueve los periodistas que han sido asesinados en México en 2017, un periodo calificado por la ONU como «uno de los años más peligrosos» para los reporteros en el país azteca. Y de nuevo, vuelve a ser noticia la muerte de un periodista que trabajaba en un pequeño medio local. De los ocho comunicadores asesinados, ninguno vivía en Ciudad de México, la capital.

Con la intención de poner freno a estas sangrientas cifras, el Ejecutivo del presidente Enrique Peña Nieto anunció en junio que otorgaría varias recompensas de hasta 80.000 dólares a quien proporcionara información que ayudará a arrestar a los culpables de estos crímenes, ya que la policía no ha logrado dar con los delincuentes que están detrás de ninguno de estos asesinatos.
Asimismo, la ola de homicidios que viven los periodistas en 2017 coincide con un tsunami de violencia que experimenta actualmente el país.

Según datos oficiales, en junio se registraron alrededor de 2.234 asesinatos, la cifra mensual más alta desde que empezaron a recopilarse estas estadísticas en 1997. Es más, 2017 va camino de convertirse en el año más violento en la historia de México con unos 12.155 asesinatos registrados en los primeros seis meses, un 30% más que en el mismo periodo en 2016.

Periodista Jorge Lanata fue expulsado de Venezuela

“Vengo de uno de los futuros posibles de Argentina”, dijo el conductor de Periodismo para Todos. “Es una guerra civil donde hay armas de un solo lado”.

infobae.com|31|07|17

El periodista Jorge Lanata comenzó su programa con un duro editorial sobre su reciente expulsión de Venezuela. “Lo que vas a ver es una guerra civil donde hay armas de un solo lado”, dijo en referencia a los informes que presentaría durante la emisión.

El conductor de Periodismo para Todos viajó al país caribeño para cubrir la previa de la votación de la Asamblea General Constituyente y mostrar cómo se vive en las calles la resistencia contra la dictadura de Nicolás Maduro. Pero fue demorado en el aeropuerto y deportado. Sin embargo, su equipo periodístico sí logró atravesar el cerco gubernamental y pudo registrar la situación que se vive en las calles de Caracas.

“Vengo de uno de los futuros posibles de Argentina”, dijo Lanata, para luego aclarar que otro de los escenarios podría haber sido la provincia de Santa Cruz, “con seis meses sin clases y salarios en cuotas”.

En ese sentido, agregó que Venezuela hoy “es en realidad el sueño de Cristina”. Y se preguntó: “¿No les parece increíble que la presidenta siga sin hablar de Venezuela?”.

También destacó que a pesar de que hubo alrededor de 110 muertos, todos los políticos que han defendido en la Argentina a Hugo Chávez no se pronunciaron al respecto. “Cada vez que acá un policía empuja a un manifestante, toda la clase política grita ‘represión’. ¿Escucharon a alguno gritando represión ahora? Se ve que hay represión buena y represión mala”, cuestionó.

Para resumir la situación política, Lanata planteó que de un lado están quienes buscan asistencia humanitaria (comida) y salud, quieren una Asamblea Legislativa y elecciones libres. Se preguntó quién podría estar en contra de esos derechos humanos básicos. “Ahí tenés el 80% del país”, sintetizó.

Por el lado chavista, el gobierno de Maduro cuenta con el apoyo de 35 mil miembros del Ejército, 70 mil de la Guardia Nacional, 500 mil de las milicias y un número indeterminado de los denominados “Colectivos chavistas”.

Además, se encuentra el temido Sebin (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional).”Al igual que un dirigente del Frente para la Victoria, los del Sebin se creen dueños de la verdad, es que los fanáticos no tienen fronteras. Pero una cosa los diferencia: los venezolanos son verdaderos fachos porque andan a los tiros, los de acá critican en los bares”, planteó el conductor.

En cada esquina, las barricadas improvisadas, llamadas trancas o trancaderas, cortan el paso y paralizan la ciudad. Manifestantes con caras tapadas (por temor al Sebin), chalecos antibalas y máscaras preparan bombas molotov para enfrentar a los efectivos de la Guardia.

“¿No tienen miedo?”, les preguntó la cronista a los ciudadanos. “Más miedo me da perder la libertad y pasar hambre”, respondió un enmascarado. En otro lugar de la ciudad, otro manifestante llama a sus compatriotas a salir a protestar: “No podemos seguir haciendo las cosas a medias, los muertos no se mueren a la mitad. Queremos que se vayan ya”.

Los muertos siempre son del mismo lado, remarcó Lanata. “No escuché a Filmus, ni a Taiana, ni Randazzo, ni Kicillof, ni Cristina decir ni una sola palabra sobre la muerte de civiles desarmados”, reclamó.

En cuanto a la situación regional, el periodista aseguró que las posturas diplomáticas “han sido miserables y tardías” porque Brasil especuló con los negocios en Venezuela, Estados Unidos nunca dejó de ser su principal comprador de petróleo, y Uruguay “no decidió un pomo”. “Macri estuvo bien en lo que hizo con Venezuela, aun teniendo gente en contra de su propio gobierno”, evaluó.

 

 

 

Carmen Aristegui: “Nadie quiere ver la guerra en México pero ahí está”

La periodista Premio a la Libertad de Expresión de la Casa América Cataluña, se niega a renunciar o a huir de su país por miedo.

abc.es|25|07|17
Carmen Aristegui es una periodista que se ha vuelto noticia. El reportaje que realizó sobre la «Casa Blanca» de siete millones de dólares que posee el presidente de su país, Enrique Peña Nieto, le ha traído numerosos premios dentro y fuera de México. Sin embargo, tras su publicación, ella y su equipo salieron del aire (ahora transmite solo por internet). Alega que su antiguo jefe hizo un pacto con el gobierno para silenciarla, el caso continúa en tribunales.

Hace un mes, un reportaje del New York Times confirmó que los teléfonos móviles de ella y su hijo, entonces menor de edad, fueron espiados por el gobierno mexicano (junto a los de otros periodistas, activistas y defensores de los DDHH) con un software que se infiltra en las comunicaciones, contenidos y puede incluso grabar y hacer fotografías. El «malware» solo se vende a gobiernos y está autorizado para ser utilizado únicamente contra terroristas o criminales, con orden judicial. Aristegui, de padre vasco refugiado en México, visitó Barcelona para recibir el Premio a la Libertad de Expresión que le entregó la Casa América Cataluña.

—La han amedrentado de múltiples formas, ¿se plantea renunciar?
Tengo una especie de obligación moral de pensar que México tiene remedio, que puede y debe cambiar y que debemos contribuir para eso.

—¿Obligación moral?
Obligación legal no hay. ¿Para qué llegamos al mundo si no es para hacer lo que uno cree y quiere hacer? No hacerlo sería quedarse como un mueble.

—Hay muchos muebles por ahí.
Es una decisión de vida dedicarme a la comunicación, no la abandonaría por una condición de miedo, entiendo a quien lo hace y lo respeto, pero, para mí, el contexto en el que vive México hace necesario valorar triplemente lo que significa el periodismo.

—Se requiere de valentía.
Los periodistas tenemos que existir para tratar de rescatar lo que tendría que ser una democracia.

—¿Qué le haría huir de su país?
No me lo quiero ni plantear. He decidido mantenerme ahí, confío en que mi trabajo público es una suerte de protección y en que mi país me va a dar las condiciones para vivir y para desarrollar mi profesión ahí.

—Lo dice muy segura de que así será.
México es un país de altísimos contrastes, en donde cabe todo, en donde cabe la corrupción más deplorable pero también gente de enorme valor.

—Sin duda.
Hay gente excepcional, que te hace recuperar la esperanza, escritores, artistas, defensores de derechos humanos, abogados. México es grande no solo en tamaño, somos 123 millones de mexicanos, lo es en recursos, cultura, historia, con grandes referentes simbólicos, culturales, artísticos, hasta políticos, en algunos momentos claves de nuestra vida nacional.

—México también es violencia.
Es un país al que, en los últimos años, está arrastrando la corrupción, la delincuencia y la violencia. Algo tiene que hacer ese país, generoso y fuerte, pero que se ha quedado pasmado. La tolerancia mexicana es demasiada.

—¿Hay solución?
Confío en que debemos encontrar un punto de quiebra para recomponer al país, para vomitar lo que haya que vomitar y recuperar el equilibrio.

—¿Cómo?
No lo sé, me pregunto quién tiene que morir para que la sociedad se vuelque a exigir una transformación profunda a ese Estado que ha sido fallido u omiso para responder. No hay que abandonar el impulso fundamental de que las cosas pueden cambiar porque sino, nos damos un tiro.

—Las cifras son las de una guerra.
La sociedad mexicana tiene que asumir que eso está ocurriendo. Es el elefante blanco en la sala de la casa que nadie quiere ver pero que ahí está.

—Pocos lo aceptan.
No hay manera de ocultarlo. Lo primero que tiene que hacer México es aceptarlo, hacerse cargo de esa realidad, como sociedad y dejar de decir, «está pasando pero no me toca a mí».

—¿Y después?
Dejar de esperar a que los políticos lo arreglen. Si los políticos no están en sintonía con lo que necesitamos, que es que remienden esta situación, nos toca hacernos cargo, porque aunque formalmente nos representan, en la práctica no lo están haciendo.

—En España no se le llama guerra.
Pensarán que estamos exagerando, si no hay gente en la calle y nadie protesta, eso no puede estar pasando.

—Hay miedo de viajar a México.
No es que todo el territorio esté con asesinatos en las esquinas, hay una zona de riesgo. No debemos aceptar que el miedo nos invada y nos inmovilice o que la gente diga que no se puede ir. No debemos minimizar una situación real pero tampoco meter miedo al grado que la gente no quiera acercarse a nuestro país.

—¿Qué se puede hacer desde aquí?
Informar, que es una herramienta muy poderosa. Al gobierno le importa lo que se diga de él fuera de México.

—La han tachado de egocéntrica.
En mi defensa, creo que es importante compartir con la audiencia lo que nos está ocurriendo a mí y a mi equipo, porque es una manera de señalar algo que no nos tendría que pasar ni a nosotros ni a nadie más, nunca.

Por la libertad de expresión
Tras su despido de la radio, Aristegui y su equipo sostienen diversos juicios con la empresa para la que trabajaban, MVS Comunicaciones. Uno de ellos, creado con la ayuda de sus abogados pro bono, sostiene que el derecho de la periodista a informar no debe estar en manos privadas, pues el espacio que los concesionarios de la radio y la televisión administran es un bien público. El caso, desestimado por la justicia mexicana, ha sido presentado ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. «De ganar, nuestro caso serviría de referencia para que un periodista que es censurado tenga derecho a defender su voz», explicó la periodista.

El Vaticano rechaza excluir a periodistas en un proceso legal

Los abogados defensores de Giuseppe Profiti y Massimo Spina no entienden que ya no se proteja a presuntos delincuentes.

abc.es|
Lo más divertido y lo más anacrónico de la primera audiencia del proceso por presunto desfalco al ex presidente y al ex tesorero del hospital pediátrico «Bambino Gesù», celebrada este martes, fue su petición de que se excluyese de la sala a los ocho periodistas de distintas nacionalidades que seguían la sesión como “pool” para informar al resto de los vaticanistas.

Como era de esperar, el presidente del Tribunal del Vaticano, Paolo Papanti-Pelletier, rechazó la petición de los abogados defensores añadiendo un toque de ironía sobre su queja de que «nos sentimos presionados por tenerles a nuestras espaldas». Según el juez-presidente, los periodistas se sientan detrás de la defensa «porque no pueden estar delante».

La anécdota es significativa de un proceso al viejo sistema en que algunos italianos muy avispados ganaban acceso al Vaticano para saquear lo que podían en una red de complicidad con personajes externos.

A Giuseppe Profiti, ex presidente del «Bambino Gesù», el hospital pediátrico del Vaticano que es el centro de referencia en Italia, se le acusa de haber entregado 422.000 euros a la empresa constructora que estaba acondicionando el apartamento del cardenal Tarcisio Bertone en el Vaticano cuando éste dejó su cargo de secretario de Estado. Al ex tesorero de la Fundación «Bambino Gesù», Massimo Spina, se le acusa de haber firmado esas transferencias sin rechistar por orden de su jefe aun sabiendo que era dinero destinado a los niños y no a inmuebles.

El Tribunal del Vaticano rechazó otras peticiones igualmente ridículas de la defensa y ha fijado vista pública para los días 7, 8 y 9 de septiembre, que coinciden con el viaje del Papa a Colombia.

Hechos probados
Los hechos son bastante claros. Al mismo tiempo que el cardenal Tarcisio Bertone estaba pagando de su bolsillo un total de 300.000 euros para renovación de dos apartamentos propiedad del Vaticano y dentro de su territorio-lo cual supone de hecho una donación, pues tiene ya 82 años y no va a seguir mucho tiempo como inquilino-, el hospital «Bambino Gesù» pagaba en paralelo 422.000 euros a la misma constructora italiana, Castelli Re.

Profiti enviaba ese dinero a la constructora propiedad de su amigo Gianantonio Bandera —conocido por otros negocios turbios—, pero no lo pagaba en Italia sino a sus filiales en Londres, Lg Contractor y Castelli Re Holding, cooperando de ese modo con la evasión fiscal de una empresa que poco después se declararía en quiebra.

Argumentando que «el presunto delito fue cometido en Inglaterra» y que el hospital pediátrico «Bambino Gesù» si bien es propiedad del Vaticano se encuentra físicamente fuera de su territorio, los dos abogados defensores han pedido al Tribunal del Vaticano que se reconozca incompetente.

El fiscal adjunto ha recordado que la legislación penal del Estado del Vaticano, puesta al día por el Papa Francisco, amplia la jurisdicción del Tribunal «a todos los delitos cometidos por funcionarios públicos del Vaticano en cualquier lugar del planeta».

En la primera sesión de este juicio penal —que sigue a los procesos contra el mayordomo de Benedicto XVI por robo de documentos y contra el sacerdote español Lucio Ángel Vallejo Balda por entrega de documentos económicos a periodistas, ambos concluidos en condenas de prisión— ha sacado a la luz dos mentalidades y dos visiones del mundo.

Los acusados y sus abogados defensores se comportan como si estuviesen todavía en el siglo XX, en que una serie de personajillos italianos podían saquear a su gusto en el Vaticano. En cambio, los jueces, fiscales y periodistas se comportan según los principios del siglo XXI: luz, taquígrafos y severidad con los delincuentes.

 

Detienen a periodista por columna sobre intento de golpe de Estado

En una columna titulada ‘Me comeré tu épica’, Yeliz Koray criticó al Gobierno porque vio exagerado los eventos por el 15 de julio de 2016.

lavanguardia.com|
Las autoridades turcas detuvieron a última hora del sábado a Yeliz Koray, editora del periódico Kocaeli Koz. Según el diario, el motivo es una columna crítica con el Gobierno por exagerar la importancia del intento de golpe de Estado que tuvo lugar el año pasado.

”Ciertos grupos se sintieron molestos por el artículo y convirtieron a Koray en un objetivo. Querían linchar a Koray por sus escritos, lo cual es parte de su derecho de expresión”, ha apuntado el periódico en su web.

Ciertos grupos se sintieron molestos por el artículo y convirtieron a Koray en un objetivo. Querían linchar a Koray por sus escritos, lo cual es parte de su derecho de expresión”.

Periódico Kocaeli Koz
En una columna titulada ‘Me comeré tu épica’, Koray criticaba al Gobierno por lo que en su opinión era un énfasis exagerado en los eventos del 15 de julio del año pasado, los cuales, desde su punto de vista, palidecían en comparación con la Primera Guerra Mundial y otras batallas importantes en la historia de Turquía.

La editora criticaba también que el Gobierno no hubiera hecho suficiente para exponer lo ocurrido en la noche en que los soldados rebeldes comandaron tanques y aviones en un intento de derrocar a Erdogan. Unas 250 personas fueron asesinadas, muchas de ellas civiles anónimas. Marchas masivas por las principales ciudades del país conmemoran el primer aniversario de la intentona golpista.

Decenas de miles de personas, la mayoría simpatizantes acérrimos del presidente Erdogan, se concentraron en lugares simbólicos como uno de los puentes sobre el Bósforo, escenario de uno de los trances más sangrientos de la noche del 15 de julio de 2016.

Mientras, en sede parlamentaria, los partidos se enredaron en un agrio debate sobre los puntos negros del relato oficial.Recep Tayyip Erdogan llegó al extremo asiático del puente sobre el Bósforo, rebautizado puente de los Mártires del 15 de julio, acompañado de familiares de los más de 240 muertos y entre suras del Corán. Por ellos prometió venganza, bajo la amenaza de “cortar la cabeza de los traidores”.

“Ningún traidor en este país quedará sin rendir cuentas”, desafió, entra jaleos de las decenas de miles de personas congregadas bajo la noche estambulita. “Como hoy, (el pueblo, la noche del Golpe) sólo tenía banderas en sus manos. Pero tenían un arma todavía más fuerte. Tenían su fe”, remachó Erdogan, acusando a los golpistas de “infieles”. Los detenidos por la intentona golpista deberían llevar un uniforme “como en Guantánamo”, zanjó.

 

En Egipto, el régimen puso el último muro contra el periodismo

Bloquea el acceso a decenas de medios digitales en lo que es su enésima cruzada para limitar la libertad de prensa y expresión.

elmundo.es| Francisco Carrión
El censo de represaliados no para de crecer. Desde que a finales de mayo el régimen egipcio abriera la veda, hasta 122 medios de comunicación locales e internacionales han engrosado la cada vez más abultada lista de páginas web cuyo acceso está prohibido en la tierra de los faraones. Los internautas del país más poblado del mundo árabe se enfrentan a un apagón sin precedentes en la última vuelta de tuerca de las autoridades para silenciar los últimos reductos de libertad.

“Bloquean las páginas como si fueran fantasmas. Nadie ha venido a decirnos cual es el problema. No sabemos nada”, reconoce en conversación con El Mundo Lina Attalah, fundadora y editora de MadaMasr, un digital en árabe e inglés que se jactaba de ser un oasis de periodismo independiente. “La mayoría de nuestros lectores proceden de Egipto. La medida está afectando a nuestros planes de crecimiento”, comenta Attalah, inquieta por la drástica caída de visitas registrada en las últimas semanas. “Recibíamos decenas de miles de visitantes diarios. Ahora las cifras de tráfico se han desplomado”.

La redacción de MadaMasr, hogar de una treintena de empleados, trata de sortear la prohibición divulgando sus reportajes a través de Facebook y Twitter. “Pero no es la plataforma ideal”, admite la periodista que mantiene contra viento y marea una iniciativa sitiada por un universo mediático formado por el servilismo de los medios estatales y las empresas privadas propiedad de magnates afines al régimen del ex jefe del ejército Abdelfatah al Sisi.

“El bloqueo de páginas web era un medida previsible viniendo de unas autoridades contrarias al periodismo que se han propuesto imitar la experiencia de Arabia Saudí, el mayor enemigo de la libertad de expresión”, señala a este diario Gamal Eid, director de la Red Árabe para la Información de Derechos Humanos. “La orden cierra el círculo después de que se haya prohibido la difusión de ciertos artículos, confiscado ejemplares de varias publicaciones y vetado la aparición pública de las voces que disienten”, denuncia el activista. La nueva cruzada ha alcanzado a medios qataríes como el gigante Al Yazira -en plena crisis diplomática en el Golfo Pérsico-, turcos e incluso a la plataforma de peticiones ciudadanas Avaaz.

El golpe de Estado que hace cuatro años desalojó de palacio al islamista Mohamed Mursi destruyó la libertad de expresión que afloró tras el ocaso de Hosni Mubarak. Desde entonces, decenas de periodistas han sido encarcelados y otros tantos han abandonado el oficio. “Yo confiaba en que los lectores recurrieran a los programas de proxy para poder acceder a las web bloqueadas pero me equivoqué. Las visitas son mínimas”, confirma a este diario Jaled al Balshi, editor de Al Bedaya, otro de los medios afectados por la persecución. “Seguimos trabajando como antes y hemos denunciado ante los tribunales la decisión pero no tenemos demasiadas esperanzas”, confiesa Al Balshi, un combativo dirigente del sindicato de periodistas hasta las elecciones recientes que catapultaron al poder al sector afín al Gobierno.

El pasado abril, además, Al Sisi estableció por decreto tres nuevos órganos encargados de “regular el trabajo de los medios” en Egipto. El presidente de uno de los entes, el consejo supremo para la regulación de los medios, respaldó públicamente la medida de prohibir el acceso a las páginas web. Una epidemia que las asociaciones profesionales han tildado de ilegal porque vulnera la constitución egipcia y las autoridades no han proporcionado ningún argumento legal.

“El bloqueo es la continuación de las draconianas políticas de un régimen que ha convertido Egipto en una de las mayores prisiones de periodistas del planeta”, indica Alexandra al Jazen, a cargo de la unidad de Oriente Próximo de Reporteros Sin Fronteras. La última clasificación de la organización internacional sitúa a Egipto por detrás de Turquía o Venezuela.

Acostumbradas a lidiar con los dardos gubernamentales, las cabeceras incluidas en la lista negra prometen librar batalla contra la desolación que recorre el gremio. “No soy optimista pero hacer MadaMasr no puede ser un acto de pesimismo”, concluye Attalah.

 

Uribe desata tormenta al llamar “violador de niños” a periodista

El expresidente de Colombia carga contra un columnista de ‘Semana’ por un texto satírico sobre el departamento de Antioquia.

elpais.com | Bogotá|16|07|17
Álvaro Uribe ha desatado una tormenta en Colombia tras llamar al periodista Daniel Samper Ospina “violador de niños”. El expresidente dirigió esta grave acusación al columnista de la revista Semana a cuenta de un artículo satírico sobre la disputa entre los departamentos de Antioquia y Chocó por el municipio de Belén de Bajirá.

Uribe se valió de la carta de un suscriptor de esa publicación, que se decía ofendido por el texto, para lanzar el viernes a través de su cuenta de Twitter: “Federico Escobar protesta por ofensa del violador de niños, Samper Ospina, a Antioquia, ofensa publicada en Semana”. Las críticas que el exmandatario, que fue gobernador de esa región, vierte en las redes sociales contra sus adversarios políticos, incluidos algunos líderes de opinión o comunicadores, no representan una novedad. Pero esas palabras provocaron una ola de indignación generalizada, no solo entre los profesionales de la información.

El periodista aludido anunció medidas legales. “El expresidente Álvaro Uribe Vélez me sindicó ante sus más de cuatro millones de seguidores de su cuenta de Twitter de ser un violador de niños, un delito atroz y asqueroso como ninguno”, rechazó Samper Ospina. “Es una infamia monumental, como el odio que despide a todas horas el doctor Uribe y equivale a un asesinato moral. Yo no le tengo miedo, doctor Uribe, no me dejaré difamar de semejante manera por usted. Usted no está por encima de la ley”, enfatiza en un vídeo en el que promete “instaurar las acciones legales que corresponden” contra esa esa acusación. “Todo con la esperanza de poner fin a la forma en que usted envilece el debate público, las redes sociales y el trato a la prensa”, prosigue.

La Fundación colombiana para la Libertad de Prensa (FLIP) también censuró el ataque del senador del Centro Democrático, que recientemente se alió con el expresidente Andrés Pastrana para impulsar una coalición del no para las elecciones de 2018. “El trino del senador es una violación a la libertad de prensa, una estigmatización carente de cualquier prueba y una afirmación irresponsable que activa desde su rol como congresista un riesgo para el periodista. Álvaro Uribe falta a sus obligaciones como senador con respecto a la garantía del derecho a la libertad de prensa y estas acusaciones van en contra de sus deberes como servidor público”, señala un comunicado de la organización.

El antecesor de Juan Manuel Santos arremetió en otras ocasiones contra Samper Ospina dedicándole epítetos graves, calificándolo de “cobarde maltratador de niñas recién nacidas” y aludiendo incluso a unas polémicas imágenes utilizadas en 2011, cuando el periodista era director de la revista Soho,para ilustrar un texto sobre curas pedófilos. Y, negándose a rectificar sus palabras, ha respondido a la condena de la FLIP con otro tuit. “Entonces para ustedes la libertad de prensa permite violar derechos del niño, de la mujer, ofender al colectivo de una región”, ha afirmado Uribe haciendo referencia no solo al departamento de Antioquia sino también a una broma sobre el nombre de la hija de una senadora del Centro Democrático, recogida en otra columna.

Infobae

Debate sobre qué pueden publicar los periodistas en redes sociales

The Washington Post se sumó a medios que quieren regular las publicaciones de sus empleados en internet.

Infobae|29|06|17
Desde junio, los periodistas de The Washington Post no pueden denigrar en las redes sociales el servicio de un anunciante del periódico, ni hacer afirmaciones personales en nombre de la organización, ni proferir expresiones discriminatorias o acosadoras, ni plagiar, ni compartir información reservada con amigos como si esas plataformas fueran espacios privados, ni hablar mal de un jefe.

“Recuerde que si usted se identifica como empleado del Post, o se lo conoce como empleado del Post, o habla sobre el Post en las redes sociales, todo lo que publique es un reflejo del Post”, se establece en las “Pautas para el uso de las redes sociales”, un documento que ha abierto un debate en la prensa de los Estados Unidos.

Si las reglas de etiqueta en los nuevos medios están en construcción, los viejos medios intentan imponer algunas, al menos, en sus culturas laborales a partir de sus conocimiento de la comunicación. También The New York Times y Los Angeles Times han formalizado orientaciones similares.

“Recuerde que lo que usted hace es público y que su conducta en línea debería ser la adecuada de un periodista del Times”, por ejemplo, indicó el diario más conocido del país. “No escriba ni publique nada que pudiera avergonzar a LAT o poner en peligro su capacidad para hacer su labor”, fijó el matutino californiano.

Tanto esas directrices como las del The Washington Post avivan una discusión sobre la libertad de expresión, ya que tanto los individuos como las corporaciones tienen derecho a ella.

De ahí el tono en que el diario de la capital presentó sus políticas a sus empleados: “Para ayudarlos a tomar decisiones responsables, el Post ha establecido estas pautas sobre el uso apropiado de las redes sociales”. Los enunciados “no son exhaustivos” y están escritos para facilitar que se eviten “los riesgos de participar en ciertas actividades en las redes sociales”.

Se aplican a internet entera: “Las cuentas propias o ajenas en Facebook, Twitter, Snapchat, Instagram o LinkedIn; redes de contactos o de afinidades; blogs, diarios, sitios personales, carteleras en línea, salas de chat”.

La enumeración incluye:
• “No hable en nombre del Post sin autorización”.
• “Sea transparente y asuma la responsabilidad de sus opiniones personales” (se debe aclarar explícitamente que la publicación del periodista no refleja la perspectiva del periódico).
• “Respete la propiedad intelectual”.
• “Evite hablar mal del Post y de los productos y servicios de sus clientes” (nada que pueda crear conflicto o responsabilidades al diario con respecto a competidores, anunciantes, suscriptores, puntos de venta o terceros en general).
• “Al usar las redes sociales, cumpla con los principios del Post” (no se puede discriminar, acosar, amenazar, expresarse con violencia o afectar la seguridad informativa).
• “Sea respetuoso” (no se tolerará la publicación de textos, audios, fotos o videos que sean maliciosos, abusivos, mentirosos, vulgares, obscenos, sexualmente explícitos o de discriminación por raza, color de piel, nacionalidad, religión, género, orientación sexual, edad, discapacidad).

Cualquier violación de estas pautas conduce a acciones disciplinarias, “inclusive hasta la terminación del empleo”. La organización de periodistas del periódico emitió un boletín con quejas sobre la amplitud del alcance de las normas y con el anuncio de que solicitará la eliminación de algunas en el momento de negociar un nuevo acuerdo laboral.

Agencias

La SIP rechaza los “ataques” de Donald Trump a los medios de su país

También expresó su temor de que la actuación del presidente de EEUU incite actos de violencia contra periodistas o medios de prensa.

Agencias |4|07|17
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), entidad que promueve la libertad de prensa en el continente, rechazó ayer los “ataques” del presidente estadounidense, Donald Trump, a los medios en su país. La SIP expresó además su temor de que la actuación de Trump incite actos de violencia contra periodistas o medios de prensa.

El comunicado de la SIP se produce después de que Trump publicara el domingo pasado un video en Twitter en el que se le ve golpeando en un ring de lucha libre a un hombre cuyo rostro aparece tapado por un logotipo del canal CNN.

El video original, que ha sido manipulado para incluir el logo de la cadena, es una pelea de 2007, cuando Trump se enfrentó al director ejecutivo de la empresa de lucha libre World Wrestling Entertainment, Vince McMahon, durante la llamada La Batalla de los Billonarios.

La corta grabación, publicada un día después de que Trump dijera a un grupo de seguidores que CNN era “periodismo basura”, concluye haciendo referencia a Fraud News Network (Red de Noticias Fraudulentas).

“No puede resultar cómico que Trump pueda estar incitando a la violencia contra periodistas y medios; pues, además de afectar su relación con la prensa, aleja a gran parte de una sociedad que también entiende que la Primera Enmienda rechaza el uso de las burlas para combatir las críticas”, expresó Rock.

Un día antes, Trump había dicho que CNN hace “periodismo basura” y comenzó a referirse al canal como “FNN: Fraud News Network” (“Red de Noticias Fraudulentas”).

Al Yazira

Al Yazira denuncia que quieren “silenciar el periodismo independiente”

Reporteros Sin Fronteras califica las exigencias de clausurar el medio televisivo de “acto de chantaje inaceptable”

elmundo.es |29|06|17
El canal de noticias qatarí Al Yazira se defiende de las críticas de Arabia Saudí y sus aliados, que le tachan de “parcial”, y rechaza la presión que estos países ejercen sobre Qatar para que cierre la cadena de televisión. En una carta abierta a la que ha tenido acceso El Mundo, Al Yazira afirma que “el intento de silenciar” la televisión “es un intento de silenciar el periodismo independiente en la región y de desafiar la libertad de cada uno de ser escuchado e informado”.

El pasado 23 de junio, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Bahrein y Egipto hicieron llegar a Qatar un pliego de 13 exigencias para poner fin al bloqueo que impusieron al emirato a principios de este mes, acusándolo de “apoyar y financiar el terrorismo”. Entre esas demandas figuraba el cierre de la televisión Al Yazira. Un día después, Qatar rechazó las imposiciones de sus vecinos del Golfo, por no ser “razonables ni viables”.

En un comunicado publicado este miércoles, la organización internacional de defensa de la libertad de información Reporteros Sin Fronteras se mostró “molesta” por las demandas de Arabia Saudí y sus aliados para cerrar Al Yazira, calificando esta postura como “un acto de chantaje inaceptable”.
“Es una decisión que no tiene precedentes en la historia de la humanidad”, afirmó a RSF el director general de Al Yazira, Yaser Abu Hilalah. Para el responsable de la cadena, respaldar este cierre sería dar “licencia para matar el periodismo en esta región” y poner fin a la libertad de prensa en los países árabes.

El canal de noticias líder en Oriente Próximo lamenta en su carta abierta que “la libertad de expresión es un derecho que con mucha frecuencia es desafiado en aras del beneficio político en algunas partes del mundo árabe”. Recuerda que los periodistas de la cadena “han sido amenazados, encerrados y asesinados trágicamente como consecuencia del desempeño de sus funciones como periodistas”. Más concretamente, señala que sus reporteros “en Irak, Siria y otros lugares han pagado el más alto precio mientras hacían su trabajo”, en referencia a los compañeros que han perdido la vida ejerciendo el periodismo para la cadena en zonas de conflicto.

Al Yazira señala que su afán de hacer “que los poderosos rindan cuentas por las decisiones que toman” le ha valido que sus oficinas sean cerradas y su señal bloqueada en numerosas ocasiones. En Egipto, recuerda, tres de sus periodistas fueron detenidos en diciembre de 2013, encarcelados y condenados a penas de cárcel de entre cinco y siete años en junio de 2014. Finalmente, todos fueron liberados a principios de 2015.

“Nos han acusado de sesgo, de catalizar la Primavera Árabe, de tener una agenda y de favorecer a un grupo sobre otro. Rechazamos estas acusaciones y nuestras pantallas son un testimonio de nuestra integridad”, afirma la dirección de la cadena en su carta abierta. “Al cubrir eventos como la Primavera Árabe no creamos esos eventos”, añade.

Al Yazira es una miríada de canales de televisión de financiación pública qatarí que abarcan desde las noticias a los deportes, pasando por cadenas para el público infantil, en árabe e inglés. Desde su apertura, en 1996, Al Yazira -a la que se llamó ‘la CNN árabe’- revolucionó el panorama mediático de Oriente Próximo al convertirse en un inusual foro en el que podían expresarse todas las tendencias políticas de la región. Hasta entonces, los medios audiovisuales árabes ofrecían la visión monolítica de los regímenes en el poder. Su aparición supuso un verdadero ‘glasnost’ para la región, a la que siguió la creación de otros canales que imitaron su formato y ampliaron así el hasta entonces estrecho cauce de la libertad de expresión en los países árabes.