Mauricio Carrasco

Los hechos que anteceden al Día del Periodista Boliviano

La publicación del Cóndor de Bolivia (1825) y la ejecución del periodista Cirilo Barragán, por orden el presidente Melgarejo (1865).

APLP / La Paz / 10-05-17
Al menos dos hechos anteceden a la declaración del Día del Periodismo Boliviano: La publicación del Cóndor de Bolivia (1825), considerado el primer periódico boliviano, en coincidencia con el nacimiento de Bolivia a la vida republicana; y, la ejecución del periodista Cirilo Barragán, por orden el presidente Mariano Melgarejo (1865). Recién en 1938, el presidente Germán Busch decreta la conmemoración del Día del Periodista, el 10 de mayo de 1938.

El orfebre alemán Johannes Gutenberg inventó la prensa de imprenta con tipos móviles hacia 1440. Hasta finales de la guerra de la independencia, en los territorios de la Audiencia de Charcas, no existió la imprenta y, por lo tanto, tampoco pudo existir alguna forma de periodismo. Después de un poco más de tres siglos, la imprenta llega a la región.

La difusión de la información fue un pilar importante en el Gobierno de Antonio José de Sucre (1825 -1828). Durante la administración del Mariscal de Ayacucho, el Cóndor de Bolivia circuló el 29 de octubre de 1825 y entonces se establece el objetivo del flamante órgano de prensa: “Ilustrar al pueblo en sus verdaderos intereses, para hacerlo marchar por la senda de la libertad verdadera, para que sea feliz, para indicarle los escollos y peligros que la ambición, las pasiones exaltadas, las miras inicuas y la intriga puedan presentarle”.

En la misma edición, se explica que el periódico fue bautizado con el nombre de El Cóndor por “hallarse en esta ave, propia de nuestro suelo, el más alto grado de facultades con que la naturaleza ha dotado a los seres de su especie”, según datos recogidos y publicados en 2011 por el periodista Mauricio Carrasco.

El pequeño periódico, del tamaño del papel oficio, intentó incrustar en la conciencia del libre ciudadano boliviano a serlo realmente con el ejercicio de derechos y deberes, pero también con sacrificios y renunciación.

Posterior a la fundación de la República de Bolivia, uno de los motivos capitales para la circulación del periódico era la necesidad de que se difundiese el pensamiento de la Constitución escrita por Bolívar y las reformas institucionales que Sucre ejecutó.

Con el establecimiento del Cóndor de Bolivia, Sucre inaugura el ejercicio del periodismo y crea con él un registro impreso de la historia del nuevo país. La máquina donde se imprimió varias ediciones del semanario, de hecho, fue confiscada al ejército realista de Pedro Antonio de Olañeta.

Sucre es considerado pionero dentro del género periodístico, pues ya había fundado en 1823 El Monitor, primer periódico republicano de Ecuador. En Bolivia encomendó la dirección del Cóndor a uno de sus hombres de mayor confianza, el español Facundo Infante. Éste no sólo defendió las ideas liberales del Gobierno, fue también Ministro del Interior y Relaciones Exteriores del general venezolano.

Charles W. Arnade, investigador e historiador norteamericano, escribe sobre Infante: ¿este caballero español desgraciadamente sigue envuelto en una atmósfera de misterio y no ha merecido ni siquiera un folleto biográfico de parte de algún escritor nacional?

Pero Gabriel René Moreno da algunas luces sobre el trabajo periodístico que desempeñó el poderoso ministro de Sucre y señala que escribió con “moderación, ecuanimidad, rectitud y dignidad, sin descender a la crítica política desleal y violenta”, añade Carrasco.

Antes del Cóndor de Bolivia ya hubo dos intentos de publicaciones periódicas que fueron muy efímeras: El Chuquisaqueño, que contó con dos números publicados en la ciudad de La Paz, y la Gaceta de Chuquisaca, que registró ocho números.

De todo el conjunto de manuscritos e impresos que conserva el Archivo y la Biblioteca Nacionales de Sucre, el Cóndor de Bolivia, reconocido en el mundo como una pieza bibliográfica rara y única en el mundo, forma parte de la colección de libros y folletos del sabio polígrafo boliviano Gabriel René Moreno (1836-1908).

El difícil arribo del Día del Periodista
El 10 de mayo de cada año se recuerda el Día del Periodista Boliviano, fecha en la que Mariano Melgarejo mandó a ejecutar en 1865 al periodista Cirilo Barragán por un artículo que molestó a su régimen del militar.

Cirilo Barragán era abogado y redactor de los periódicos Oriente y El Juicio Público, desde donde denunciaba al colonialismo y a la oligarquía de la época que sustentaban al gobierno de Melgarejo. Declarado enemigo del régimen, fue perseguido, apresado y fusilado públicamente sin proceso judicial de por medio.

Tal es la importancia histórica de este protagonista del periodismo de denuncia que en abril de 1952, días después de la Revolución Nacional en una conferencia dictada en la Asociación de Periodistas de La Paz (APLP), Carlos Montenegro, en su obra ‘Nacionalismo y Coloniaje’, se refirió a Barragán como el “arquetipo de dignidad y orgullo nacional que ejerció la abogacía con la pasión del buen periodista y practicó el periodismo con el desinterés del buen abogado” porque lo hacía con certeza y energía contra el espíritu dominador del coloniaje, valores que no eran comunes entre los colegas de su tiempo, según una publicación del periodista, Edwin Flores Aráoz.

Aunque militó en la corriente belcista, en sus escritos Barragán sostenía que “los partidos, los envenenados partidos… son el enemigo capital de los verdaderos intereses nacionales…”. Era intolerante con la corrupción y fue uno de los pocos de su profesión que se “alzó” mediante sus textos periodísticos contra los fusilamientos públicos de Yáñez, por lo que fue recordado como el acto “más heroico del periodismo boliviano”.

Montenegro rememoró que el odio de Melgarejo hacia el periodista incisivo “rondaba como una aura de la fatalidad, como el acoso tenaz del tigre”. “Era tal vez el único enemigo invicto ante él, inexpugnable por el terror o el soborno de aquel gobierno”. Esa —dijo— era la lección que dejó a sus colegas de todas las épocas. “Esa lección salió desde la cátedra del patíbulo en el que se lo fusiló. Desde ese día, el periodismo boliviano fue dotado por la historia con un calvario y un Jesucristo”.

Tuvieron que pasar 73 años para que el presidente Germán Busch decretara el Día del Periodista el 10 de mayo de 1938. Con esta medida, se daba el primer paso para reconocer esta actividad como una profesión y se validaba el derecho a la jubilación.

Se trataba del Decreto Supremo de Jubilaciones, Pensiones y Montepíos a favor de los periodistas. Nunca se cumplió esa norma y solo fue un gesto que quedó en el papel, otra promesa gubernamental sin cumplirse, pero eso fue lo de menos, porque los periodistas continuaron luchando y escribiendo la historia del país, a cambio de nada, sacrificando el tiempo, a su familia e incluso arriesgando su propia vida.

La profesión del periodismo recién fue reconocida mediante la Ley 494, del 29 de diciembre de 1979, durante la presidencia de la Junta Militar, sobre la base del proyecto de ley del 18 de diciembre de ese año, reglamentado por normas de jerarquía inferior hasta la aprobación y promulgación del Estatuto Orgánico del Periodista, mediante el Decreto Supremo 20225 del 9 de mayo de 1984 por el presidente Hernán Siles Zuazo.

La APLP transparentará sus finanzas del último año

La Asamblea de socios determinó abrir el debate para la reforma del Estatuto Orgánico de la APLP y su Reglamento Interno.

APLP / La Paz / 04-05-17
El Directorio 2016-2018 de la Asociación de Periodistas de La Paz anunció que pondrá a disposición de sus socios la documentación relacionada con ingresos y egresos del primer año de gestión, presidida por Nelson Martínez Espinoza, como una forma de transparentar la administración de sus finanzas.

Martínez explicó que la decisión fue asumida en una Asamblea Ordinaria, convocada para la denominada ‘rendición de cuentas’ del primer año de la gestión, con participación de socios activos y que tienen sus aportes al día.

La Asamblea también determinó abrir el debate para la reforma del Estatuto Orgánico de la APLP y su respectivo Reglamento Interno. Para el efecto, anunció, se convocará a una Asamblea Extraordinaria, en la que se conformará una comisión que socializará el documento y, también, recogerá las propuestas para la reforma de la norma.

Otra de las decisiones de la Asamblea  es exigir a los medios de comunicación –radio, televisión y periódicos impresos y digitales– de La Paz la aplicación de la Ley 494 de Profesionalización del Periodista, del 29 de diciembre de 1979, que entre otros exige que únicamente puedan ejercer el periodismo aquellos que cuenten con el título profesional. También se denomine como presentadores de noticias e informativas a quienes cumplen la labor de leer en programas de noticias en los medios audiovisuales.

La APLP también determinó que este 10 de mayo, cuando en el país los periodistas recuerdan el Día del Periodista Boliviano, será inaugurado la emisora online APLPradio, con varias características distintas a las radios tradicionales.

Por ejemplo, dijo Martínez, se podrá acceder al dial de la radio a través del internet, en la web www.aplpradio.org; que tendrá a estudiantes de comunicación como reporteros; los socios activos de la APLP podrán hacer de reporteros, desde el lugar de la noticia; los radialistas que en el pasado trabajaban en emisoras locales y nacionales, ahora jubilados, podrán dirigir distintos programas durante el día.

Finalmente, Martínez anunció que el mismo 10 de mayo la APLP relanzará su página web www.aplp.org, con home page renovado, más amigable, con noticias nacionales e internacionales relativos al trabajo de los periodistas, una sección destinada a los artículos de opinión redactados por periodistas asociados, otra sección a las noticias generadas por la APLP.

El portal también tendrá espacios para acceder a una bolsa de trabajo, a cursos de actualización, como asociarse a la APLP, además de la información relativa a normas y reglamentos que garantizan el trabajo de los periodistas en el país y el mundo.